Cómo el biometano puede configurar el sistema energético de las próximas décadas

three tanks for alternative power generation

En el camino hacia un sistema energético descarbonizado, resiliente y competitivo, España cuenta con un aliado renovable lejos de su mayor nivel de expansión: el biometano. Compatible con la infraestructura gasista existente, disponible de forma gestionable y con un elevado potencial de producción, este gas renovable se perfila como una pieza clave para avanzar en la transición energética sin renunciar a la seguridad de suministro ni a la competitividad industrial.

El informe ‘Una visión estratégica para el biometano en España 2030‑2040‘, elaborado por BIOREF y publicado por Fundación Naturgy, analiza en profundidad el papel que puede desempeñar el biometano en el sistema energético español durante las próximas décadas y plantea una hoja de ruta clara para impulsar su despliegue.

Un potencial renovable aún por desarrollar

España se sitúa entre los países europeos con mayor potencial teórico de producción de biometano, estimado en hasta 260 TWh al año, una cifra capaz de cubrir una parte muy significativa de la demanda actual de gas natural, especialmente en los sectores residencial e industrial. Sin embargo, el desarrollo real del biometano en nuestro país sigue siendo limitado si se compara con otros mercados europeos como Francia, Italia o Dinamarca.

Actualmente, el biometano apenas representa una fracción del consumo de gas, a pesar de contar con una ventaja diferencial clara: la extensa red de infraestructuras gasistas, que supera los 95.000 kilómetros y permite la inyección directa de gas renovable sin necesidad de grandes inversiones adicionales. Esta compatibilidad convierte al biometano en una solución especialmente eficiente para descarbonizar usos finales difícilmente electrificables.

Economía circular, territorio e innovación tecnológica

Uno de los grandes valores del biometano es su estrecha relación con la economía circular. Su producción se basa en la valorización de residuos orgánicos procedentes de la agricultura, la ganadería, la industria agroalimentaria, las estaciones depuradoras o los residuos urbanos. Esto permite reducir emisiones, mejorar la gestión de residuos y generar actividad económica local, especialmente en entornos rurales.

Además de las materias primas tradicionales, el informe identifica un amplio margen de crecimiento a través del uso de materias primas innovadoras, como los cultivos intermedios o los residuos forestales, así como mediante tecnologías emergentes como la gasificación o la conversión de energía eléctrica en metano (Power‑to‑Methane). Estas soluciones permitirían aumentar significativamente la producción de biometano y aportar flexibilidad al sistema energético, facilitando el almacenamiento de excedentes de electricidad renovable.

Tres escenarios para mirar al futuro

El estudio plantea tres posibles escenarios de evolución del sector hasta 2040. En un escenario de desarrollo continuista, con bajo apoyo regulatorio, el crecimiento del biometano sería limitado y no permitiría aprovechar su verdadero potencial. Un escenario intermedio, con incentivos moderados, permitiría avanzar de forma gradual, aunque insuficiente para una descarbonización profunda.

Por último, el escenario de transición acelerada muestra todo el potencial transformador del biometano: una producción cercana a los 92 TWh en 2040, una integración plena en los mercados energéticos y la posibilidad de cubrir hasta el 40% de la demanda de gas con gases renovables. Para alcanzar este escenario, resulta imprescindible un marco regulatorio estable, mecanismos que incentiven la demanda y una planificación coordinada de infraestructuras.

Crear mercado para consolidar el biometano

Una de las principales conclusiones del informe es clara: el futuro del biometano en España no depende solo de su potencial técnico, sino de la creación de un mercado sólido y fiable. En este sentido, avanzar hacia sistemas de certificación robustos, establecer objetivos de integración o mezcla, y fomentar el consumo de gas renovable en sectores clave será determinante para retener el valor ambiental del biometano dentro del país.

España cuenta con los recursos, la tecnología y la base industrial necesarias para convertirse en un referente europeo en gases renovables. Apostar por el biometano no solo refuerza los objetivos climáticos, sino que contribuye a la seguridad energética, la cohesión territorial y la competitividad de nuestra economía. El momento de impulsar esta oportunidad estratégica es ahora.

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