Pocas compañías pueden afirmar que han sido testigo directo de la transformación de un país. Menos aún pueden decir que han contribuido activamente a impulsarla. Naturgy es una de ellas.
Un reciente estudio de Informa D&B nos sitúa entre las aproximadamente 350 sociedades centenarias que siguen activas hoy en España, un grupo muy reducido que representa apenas el 0,03% del tejido empresarial del país. En ese mismo análisis, destacamos por nuestra trayectoria singular: somos una de las empresas más antiguas del país que mantiene su actividad desde su fundación, lo que la sitúa como la segunda más longeva de España en operación continua.
Este reconocimiento no es solo una cuestión de antigüedad. Es, sobre todo, el reflejo de una historia de adaptación constante, innovación y compromiso con la sociedad.
De iluminar ciudades a liderar la transición energética
La historia de Naturgy comienza en 1843, cuando nace en Barcelona la Sociedad Catalana para el Alumbrado por Gas con un objetivo tan ambicioso como transformador: llevar la luz a las calles de la ciudad. Aquella iniciativa marcó el inicio de una revolución en la forma de vivir, trabajar y relacionarse de la sociedad.
Desde entonces, la compañía ha evolucionado al mismo ritmo que lo hacía la tecnología energética. Del gas ciudad al gas natural, y de ahí a la electricidad y las energías renovables, hemos sabido anticiparnos a cada cambio de ciclo, integrando nuevos modelos y soluciones para responder a las necesidades de cada momento.
Hoy, con presencia internacional y millones de clientes, continuamos desempeñando un papel clave en un contexto especialmente desafiante: la transición hacia un modelo energético más limpio, sostenible y eficiente.
La resiliencia como ventaja competitiva
Llegar a los más de 180 años de historia no es fruto de la casualidad. En un entorno en el que la vida media de una empresa apenas supera los 13 años, la permanencia de Naturgy en el tiempo habla de una capacidad excepcional para adaptarse a cambios regulatorios, tecnológicos y sociales.
Esta resiliencia se ha construido sobre una base sólida: la capacidad de transformar el negocio, diversificar la actividad y mantener siempre el foco en aportar valor a la sociedad. Desde la expansión internacional en los años noventa hasta la actual apuesta por las energías renovables y los gases verdes, cada etapa ha estado marcada por decisiones estratégicas orientadas a futuro.
Más que sobrevivir al paso del tiempo, Naturgy ha sabido evolucionar con él.
Un legado que impulsa el futuro
Ser una de las empresas más antiguas de España en activo no es únicamente un hito histórico. Es también una responsabilidad. La de seguir contribuyendo al desarrollo económico y social, ofreciendo soluciones energéticas que mejoren la vida de las personas y acompañen la transformación del modelo productivo.
Hoy, ese compromiso se traduce en impulsar la descarbonización, desarrollar nuevos vectores energéticos como el gas renovable, reforzar las redes y avanzar en innovación tecnológica para construir un sistema energético más seguro y sostenible.
Porque si algo demuestra la historia de Naturgy es que el verdadero valor de una compañía no está solo en su pasado, sino en su capacidad para seguir siendo relevante en el presente y decisiva en el futuro.
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