Los informes ‘El sector eléctrico español en números. Informe 2025‘ y ‘El sector español del gas en números. Informe 2025‘, ambos publicados por Fundación Naturgy, muestran una recuperación de la demanda energética, una expansión acelerada de las energías renovables y un papel todavía relevante del gas natural para garantizar la seguridad de suministro. Los datos de 2025 reflejan una transición energética cada vez más avanzada, en la que el despliegue de las tecnologías limpias hace aún más necesario contar con soluciones que aporten flexibilidad al sistema.
Sector eléctrico: las renovables ya generan el 58% de la producción peninsular
La demanda eléctrica en España alcanzó los 250.945 GWh en 2025, un 2,9% más que el año anterior. Sin embargo, la transformación más profunda se produjo en la capacidad de generación. La potencia instalada peninsular aumentó un 8,8%, hasta los 144.987 MW, de los que el 71% correspondía a tecnologías renovables, incluida la hidráulica. La solar fotovoltaica, por su parte, incluido el autoconsumo, alcanzó los 49.183 MW y superó ampliamente a la eólica, con 32.597 MW, consolidándose como la principal tecnología renovable por potencia instalada.
La producción renovable ascendió a 148.523 GWh, el 58% del total peninsular. La eólica continuó siendo la primera fuente renovable por generación, con 57.383 GWh, mientras que la fotovoltaica aumentó su producción hasta los 49.299 GWh.
No obstante, el crecimiento de las energías renovables convivió con un mayor uso de los ciclos combinados, cuya producción alcanzó los 38.810 GWh. Como consecuencia, la generación sin emisiones directas representó el 77,6% del total, frente al 80% registrado en 2024, y las emisiones del sector eléctrico aumentaron un 8,1%, hasta los 21,6 millones de toneladas de CO₂.
Estos datos evidencian que el reto es, además de instalar nueva potencia renovable, integrarla de forma segura y eficiente. El almacenamiento representaba todavía solo 3.478 MW, el 2,4% de la potencia instalada peninsular, y el informe señala que, en determinados momentos, fue necesario recurrir a más de 15 GW de ciclos combinados para mantener la seguridad de suministro.
En el plano económico, el coste total del sistema eléctrico, impuestos incluidos, aumentó un 9%, hasta superar los 48.000 millones de euros. Mientras que el coste de la energía se mantuvo prácticamente estable, los impuestos crecieron cerca de un 57%, hasta casi 8.000 millones de euros, y los servicios de ajuste superaron los 3.000 millones.
La demanda de gas natural crece impulsada por la generación eléctrica
La demanda nacional de gas natural aumentó un 6,3% en 2025, hasta los 331.500 GWh, aunque la evolución fue desigual según el tipo de consumidor. El gas destinado a la generación eléctrica creció un 33,5%, hasta los 99.700 GWh, mientras que el consumo comercial y residencial aumentó un 7,7%, hasta los 51.600 GWh.
Por el contrario, la demanda industrial descendió un 4,8%, aunque siguió siendo el principal segmento de consumo, con 180.200 GWh, equivalentes al 54% de la demanda nacional. La recuperación del sector gasista estuvo, por tanto, estrechamente vinculada a las necesidades del sistema eléctrico.
Los aprovisionamientos crecieron un 9%, hasta los 372.498 GWh, con un claro predominio del gas natural licuado, que representó el 67% del total. Estados Unidos aportó el 45% del GNL recibido, Rusia el 17% y Nigeria el 11%, mientras que Argelia concentró el 86% del gas importado por gasoducto.
España mantuvo además una amplia capacidad de regasificación, con siete plantas, aunque su utilización media fue del 29,9%. Paralelamente, MIBGAS (Mercado Ibérico del Gas) continuó ganando profundidad, ya que el volumen negociado aumentó un 15%, hasta los 182.200 GWh, equivalente al 55% de la demanda nacional.
El coste total del sistema gasista ascendió a 15.694 millones de euros en 2025. La materia prima concentró el 68% del coste, los componentes regulados el 14% y los impuestos el 18%. A pesar del incremento del coste agregado, el coste unitario apenas aumentó un 0,9%, hasta los 48,4 €/MWh. El sistema regulado cerró el ejercicio con un superávit de 220 millones de euros, y los precios españoles se mantuvieron por debajo de la media de la zona euro en los perfiles residenciales e industriales analizados.
De esta manera, los datos de ambos informes muestran una transición energética cada vez más avanzada, pero también más compleja. Las energías renovables siguen ganando peso con rapidez, mientras aumenta la importancia del almacenamiento, las redes, la gestión de la demanda y las tecnologías capaces de aportar respaldo y flexibilidad cuando el sistema lo necesita.
¿Quieres recibir nuestra newsletter? Suscríbete aquí.
