La biodiversidad debe gestionarse como un capital natural estratégico, condición indispensable para la estabilidad económica, la resiliencia empresarial y la prosperidad a largo plazo. Esta es una de las principales conclusiones del informe “Biodiversidad y economía: financiación y viabilidad del Reglamento de Restauración de la Naturaleza de la Unión Europea”, elaborado por UPF Barcelona School of Management (UPF-BSM), y presentado hoy en una jornada organizada por Fundación Naturgy y Nactiva.