Imaginar cómo será el sistema energético del futuro no es una tarea solo de expertos o grandes empresas. En muchas aulas de toda España, jóvenes estudiantes ya están diseñando soluciones reales para hacer un mundo más sostenible.
Ese es precisamente el espíritu del Certamen Tecnológico Efigy, una iniciativa de Fundación Naturgy que, año tras año, demuestra que la transición energética también se construye desde la educación.
Una generación preparada para transformar la energía
La octava edición del certamen ha vuelto a poner de manifiesto el enorme potencial del talento joven. Más de 3.000 alumnos de 3º y 4º de la ESO, procedentes de 35 centros educativos, han participado con un total de 102 proyectos centrados en la transición energética.
Detrás de cada propuesta hay algo más que conocimiento técnico: hay curiosidad, capacidad de análisis, creatividad y, sobre todo, compromiso con el entorno.
El objetivo de este certamen va mucho más allá de premiar proyectos. Busca despertar el interés por la energía desde edades tempranas, fomentar vocaciones tecnológicas y reforzar habilidades clave como el trabajo en equipo o la comunicación.
En un contexto en el que el sector energético vive una transformación sin precedentes, preparar a las nuevas generaciones es clave. Y hacerlo desde la práctica, enfrentándoles a retos reales, es una de las grandes fortalezas del certamen.
Ideas reales para retos reales
Los proyectos presentados en Efigy no son ejercicios teóricos. Son soluciones concretas que abordan algunos de los grandes retos actuales: eficiencia energética, calidad del aire, movilidad sostenible o innovación tecnológica.
En esta edición, las propuestas ganadoras son un buen ejemplo de ello:
- Sistemas eólicos modulares fabricados con impresión 3D
- Proyectos que combinan agricultura y energía solar en modelos circulares
- Soluciones de monitorización de la calidad del aire con sensores accesibles
- Estudios experimentales para mejorar la eficiencia en el uso del agua
Innovación aplicada, con impacto directo en el día a día y con una mirada claramente orientada al futuro.
Aprender haciendo
Uno de los grandes valores del certamen es su enfoque educativo. Los estudiantes no solo investigan o diseñan, sino que aprenden a plantear problemas, validar soluciones y comunicar sus ideas. En otras palabras: adquieren competencias que serán esenciales en su desarrollo profesional.
El certamen fomenta así una manera diferente de aprender, más participativa y conectada con la realidad, en la que los jóvenes pasan de ser espectadores a protagonistas.
No se trata únicamente de entender la energía, sino de ser capaces de transformarla.
Educación, innovación y compromiso con el futuro
El Certamen Tecnológico Efigy forma parte del programa educativo Efigy Education, con el que Fundación Naturgy impulsa la formación en energía y sostenibilidad, contribuyendo a crear una sociedad más preparada para afrontar los retos ambientales.
Desde su creación, miles de alumnos han pasado por este programa, consolidándolo como una iniciativa de referencia en el ámbito educativo y energético.
Como destaca la propia Fundación, estos proyectos demuestran que los jóvenes no solo adquieren conocimientos técnicos, sino que desarrollan una mirada crítica y comprometida con un modelo energético más sostenible.
Una apuesta que va más allá del aula
El Certamen Tecnológico Efigy es también una forma de acercar el mundo de la energía a los jóvenes y mostrarles que pueden formar parte activa de su transformación.
En un momento en el que la transición energética requiere talento, innovación y compromiso social, iniciativas como esta ayudan a construir ese futuro desde su base: la educación.
Porque, en realidad, la pregunta ya no es quién liderará el cambio energético.
La respuesta está en marcha… y tiene nombre propio: la generación Efigy.
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