Nedgia, distribuidora de gas de grupo Naturgy, ha puesto en marcha en la localidad berciana de Castropodame un sistema innovador de mantenimiento del trazado de su gasoducto basado en el pastoreo controlado, una solución natural que responde al requisito técnico y de seguridad imprescindible para garantizar la integridad de las infraestructuras, la continuidad del servicio y el cumplimiento normativo. El modelo permite gestionar la vegetación de forma eficaz y sostenible, reduciendo el impacto ambiental de los trabajos de mantenimiento.
Desde junio de 2025, el uso de ganado ovino y vacuno en un tramo de 6 kilómetros ha permitido controlar la vegetación leñosa y favorecer la cubierta herbácea, reduciendo la presencia de matorral a menos del 10% y evitando el empleo recurrente de desbroces mecánicos.
El proyecto se desarrolla en colaboración con Vidar Soluciones Agroambientales (Agrovidar) y cuenta con la participación de dos explotaciones ganaderas locales -Milagros Boullosa (rebaño de 50 ovinos) y Sheila del Carmen Morcuende (ganadería de 40 vacunos)-, responsables del manejo del ganado sobre el trazado del gasoducto. Esta implicación de profesionales del territorio contribuye, además, a visibilizar y apoyar el empleo femenino local en el sector primario, reforzando la actividad ganadera como motor de desarrollo rural. En conjunto, esta actuación responde a un triple objetivo: apoyar a la ganadería local, reforzar el vínculo con el territorio y reducir las emisiones asociadas al mantenimiento de infraestructuras energéticas. Al mismo tiempo, consolida el pastoreo controlado como una solución eficaz y técnicamente viable para cumplir los niveles de mantenimiento y seguridad exigidos en la red gasista, como alternativa a métodos convencionales.
Un modelo basado en soluciones naturales
Tras el estudio de viabilidad realizado por Agrovidar para analizar la sustitución parcial de los desbroces mecánicos por un sistema de manejo con ganado, se constató una elevada cobertura de matorral —principalmente de escoba (Cytisus scoparius) y zarza (Rubus fruticosus)— y la presencia puntual de encina (Quercus ilex). A partir de este diagnóstico, se diseñó un plan de pastoreo adaptado a las características del terreno.
El proyecto establece que el ganado transite por la traza al menos 90 días al año, repartidos en dos periodos —de mayo a julio y de octubre a diciembre—, con aportes puntuales de forraje y sal en distintos puntos del recorrido. Gracias a este sistema, la necesidad de desbroces mecánicos se ha limitado a actuaciones muy concretas para controlar la vegetación de mayor altura.
El seguimiento técnico del proyecto —basado en visitas de campo, transectos y vuelos de dron— ha confirmado una reducción efectiva de la vegetación leñosa, con una altura media inferior a los 10 centímetros y sin aparición de superficies de suelo desnudo.
“Este proyecto demuestra que la colaboración con el sector primario puede aportar soluciones eficaces y sostenibles para el mantenimiento de infraestructuras energéticas, con beneficios directos para el territorio”, señala José Miguel Martínez, responsable de Seguridad, Prevención y Medioambiente de Nedgia.
Los resultados obtenidos ponen de manifiesto la conveniencia de mantener este modelo para evitar la recolonización del matorral, mejorar la integración de las infraestructuras en el entorno y contribuir a la diversificación de ingresos de las ganaderías locales. El valor diferencial del proyecto reside en su capacidad para compatibilizar los requisitos de seguridad y mantenimiento de la infraestructura con un enfoque más sostenible, reduciendo impactos ambientales sin comprometer la fiabilidad de la red. Además, desde un punto de vista técnico, el control continuado de la vegetación contribuye a reducir el riesgo de incendios, un aspecto especialmente relevante en la gestión de infraestructuras lineales en entornos rurales.
