En un entorno energético marcado por la volatilidad de precios y la incertidumbre geopolítica, hemos vuelto a demostrar la solidez de nuestro modelo de negocio y la capacidad para avanzar con paso firme en el cumplimiento de nuestra hoja de ruta estratégica. Los resultados del primer trimestre de 2026 reflejan un desempeño robusto, respaldado por una gestión rigurosa y una visión industrial de largo plazo orientada a garantizar el suministro energético.
Durante los tres primeros meses del año, el grupo ha reforzado su posición como actor clave del sistema energético español, combinando fortaleza financiera, disciplina en la asignación de capital y un papel esencial en la seguridad de suministro, especialmente en un contexto global cada vez más complejo.
Crecimiento sólido y gestión financiera responsable
El buen comportamiento operativo de los distintos negocios nos ha permitido cerrar el primer trimestre con un incremento del resultado. El EBITDA alcanzó los 1.362 millones de euros, un 6% más que en el mismo periodo del año anterior, mientras que el beneficio neto se situó en 530 millones de euros, con un crecimiento del 5%. Estos resultados se producen en un escenario de fuerte inestabilidad en los mercados energéticos, condicionado por tensiones geopolíticas y la evolución dispar de los principales índices internacionales de gas y petróleo.
Hemos sabido adaptarnos a este entorno gracias a una gestión prudente y eficiente, preservando al mismo tiempo la fortaleza de nuestro balance. La deuda neta se situó en 12.151 millones de euros al cierre del trimestre, con una ratio deuda neta sobre EBITDA de 2,2 veces, por debajo de la media del sector, lo que otorga al grupo una notable flexibilidad financiera para seguir impulsando su crecimiento.

Un papel clave en la seguridad de suministro
Más allá de los resultados financieros, desempeñamos un rol estratégico fundamental en el sistema energético español. A través de nuestras 17 centrales de ciclo combinado de gas, contribuimos de forma decisiva a la estabilidad del sistema eléctrico, apoyando al operador en el control de voltaje, la respuesta ante contingencias y la integración progresiva de energías renovables.
Este papel se ve reforzado por infraestructuras críticas como Medgaz y por los contratos de suministro de gas a largo plazo con Argelia, que permiten garantizar un abastecimiento seguro y competitivo en momentos de elevada tensión en los mercados internacionales. La apuesta continuada por el mantenimiento y la inversión en estas instalaciones asegura su óptimo estado operativo y refuerza la resiliencia del sistema energético.

Confianza del mercado y foco en el largo plazo
La evolución positiva del grupo también ha sido reconocida por los mercados financieros. En las últimas semanas, más de media docena de firmas de análisis han actualizado al alza el precio objetivo de la acción, situándolo por encima de los 30 euros y reflejando un mayor grado de confianza en la estrategia y perspectivas de la compañía. Al mismo tiempo, el nivel de free float ha superado el 32%, alcanzando un máximo histórico y mejorando la liquidez del valor.
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